¿Cuerpo flexible, mente flexible?

¿Cuerpo flexible, mente flexible?

¿Cuerpo flexible, mente flexible?

Me pidieron un artículo que tratara el “Yoga para la flexibilidad del cuerpo en el colegio.” Me pregunté a mi misma, ¿por qué este interés por la flexibilidad muscular? Es por el precioso adagio ¿“cuerpo flexible, mente flexible”?

Al imaginar a una persona con un cuerpo flexible, imaginamos también que tiene una mente abierta, imaginamos que es una persona libre de prejuicios y de miedos, expansiva, todo lo contrario de una persona rígida, de mente cerrada, terca, inadaptable. Un cuerpo flexible, maleable, capaz de llegar a su máximo rango de movimiento, parecería estar libre de dolores musculares. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Por ello, es importante entender primero en qué consiste la flexibilidad.

La flexibilidad muscular tiene un componente genético, hay personas más flexibles que otras por naturaleza. Me refiero aquí tanto a la composición y arquitectura de su musculatura, como a la forma de sus huesos. Las niñas suelen ser más flexibles que los niños. Y aunque por lo general, durante la pubertad todos los niños tienden a tener más flexibilidad, hay algunos que por cuestiones de tensión emocional, tienen los músculos muy tensos y acortados, poco flexibles y doloridos. También, durante los periodos de crecimiento, los huesos crecen más rápidamente que los músculos. Por eso, aunque un niño haya tenido mucha flexibilidad en sus articulaciones y en su musculatura, durante estos periodos de crecimiento acelerado, sus músculos pueden acortarse y volverse poco flexibles.

La flexibilidad no siempre es buena. Un niño muy flexible puede tener las articulaciones muy poco estables. Puede ser el niño o niña de la clase que más padezca de esquinces. De hecho, cuando veo un niño así en mi clase le digo directamente, “tu trabajo en clase va a ser el crear más musculatura, el hacerte más fuerte en esta área muscular.” También tenemos los casos de los niños con hiperextensión de codos y rodillas. Estos niños son súper laxos en esas articulaciones y pueden doblar las articulaciones a más de 180 grados. Con los años, este estiramiento excesivo crea un desgaste en las articulaciones, lo que tarde o temprano producirá un malestar físico en esas áreas del cuerpo, o en otras relacionadas (hombros o pelvis). Muchas veces cuando vemos a esas personas que en una clase de yoga pueden colocar su cuerpo en forma de “nudo” con facilidad, pensamos, “uff, qué suerte”, sin embargo, la flexibilidad no siempre es signo de bienestar o de felicidad, ni necesariamente es signo de una práctica avanzada. Es más que nada la genética del cuerpo de esa persona, y con frecuencia, es algo que tienen que mantener controlado para no lesionarse.

Si bien la flexibilidad sí es un elemento importante para el bienestar general de las articulaciones además de la salud y longevidad de los músculos, lo que necesita un niño para aprender es una activad estable y continua de los neurotransmisores. Necesita estimulación muscular (sensorial) repetida en un ambiente emocionalmente seguro e inspirador. El aprendizaje aquí se expresa como la creación de nuevas redes neurológicos integradas, en particular las que se forman entre el lóbulo posterior (occipital) y el lóbulo anterior (pre-corteza frontal). Estas redes se forman mediante la activación muscular repetida (actividades de fuerza muscular), la que hace que el sistema nervioso envíe mensajes al cerebro, el centro del sistema nervioso. De esta forma, se crean nuevas conexiones entre neuronas, algo nuevo es aprendido o algo viejo es recordado. Para realizar bien su papel en esta labor de aprendizaje, los músculos no tienen necesariamente que ser flexibles, simplemente tienen que ser activados.

Se han hecho cientos de estudios que demuestran claramente que los niños rinden mejor en los estudios o cualquier actividad cognitiva después de participar en una actividad física (SPARK the Revolutionary New Science of Excercise and the Brain by John J. Ratey, MD. 2008). La actividad física eleva la actividad de los neurotransmisores, crea nuevos vasos sanguíneos, aumentando así el factor de crecimiento al fomentar la formación de células nuevas.

Gracias al trabajo del Dr. Paul E. Dennison y de Gail E. Dennison, creadores de Brain Gym® (Gimnasio Cerebral®, Aprendizaje de todo el cuerpo. 2006) entendemos que los movimientos bilaterales, aquellos en los que cruzamos la línea central del cuerpo, crean conexiones entre ambos hemisferios del cerebro, las cuales son necesarias para el aprendizaje integrado. Un ejemplo de movimientos bilateral natural es el gateo en los niños pequeños. Uno puede realizar movimientos bilaterales sencillos llevando la mano derecha a la pierna izquierda y la mano izquierda a la pierna derecha, repetidamente. El Dr. Dennison descubrió que el repetir ciertos movimientos bilaterales sencillos en un ambiente positivo y divertido corregía o mejoraba substancialmente el rendimiento de los niños con dislexia, y de los niños tachados con etiquetas como “falta de atención”, “incapacitados para la comprensión”, “retrasados en el lenguaje” o “hiperactivos”. ¿Porqué la repetición? Porque crea más mielina alrededor de las fibras nerviosas de las neuronas que están conectadas, lo que mejora la calidad y la velocidad del las señales entre neuronas, mejorando todo el circuito.

Por supuesto, movimientos más complejos crean conexiones sinápticas más complejas. El yoga ofrece movimientos bilaterales más complejos que los que se practican en Brain Gym. Muchas posturas también cruzan la línea central del cuerpo. Son más complejos y requieren fuerza aeróbica, sobre todo cuando se realizan en una dinámica fluída (se conoce como vinyasa, o flow). En esta práctica de yoga, las posturas se enlazan una tras otra con la ayuda de la respiración. El ejemplo más clásico es el “saludo al sol” y todas sus variaciones. Finalmente, debido a que ahora tenemos acceso a toda esta importante información neuroquímica, sugiero que pensemos no solamente en un yoga para niños que crea flexibilidad para ofrecer en las aulas, sino en un yoga que además desarrolla fuerza a través de la activación muscular sostenida y la repetición. La musculatura ha de ser activada además de ser estirada. Queremos que los niños sean tanto fuertes como flexibles.

Christine McArdle Oquendo

One thought on “¿Cuerpo flexible, mente flexible?

  1. Maty

    Gracias Maestra. Otra gran lección. La comparto.
    Últimamente oigo a muchas madres orgullosas de la elasticidad de sus hijas y cuando les digo que hay que tener cuidado me miran con cara de ” que dices? Si es lo más “. Cuanto hay que aprender y enseñar.

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